
AMOR ETERNO
Una autoficción creada e interpretada por Maria Cano Gil y dirigida por Raquel Arnaiz Diego que surge como pretexto para compartir y reivindicar todas las dudas y contradicciones que vive la mujer en la edad adulta (y fértil) alrededor de la maternidad en una sociedad precarizada, patriarcal y capitalista, donde desde pequeñas se nos compra muñecas y se nos felicita con la llegada de la menstruación.
La invisibilización del dolor menstrual como premisa al castigo otorgado por el hecho de ser mujer.Felicidades, ya eres mujer/madre.
De pequeña jugaba a estar embarazada. Metía a mi muñeca debajo de mi vestido y fingía dar a luz. A mis tres años, ya me preguntaba cómo sería albergar una vida dentro.
La biología no entiende de la precariedad de la generación millennial, no entiende que a tus treinta sigues compartiendo piso, tienes contratos de prácticas o en el mejor de los casos un contrato temporal y una carrera y tres másteres a la espalda. La fantasía maternal empieza a oscurecerse: la decisión de ser madre tiene fecha de caducidad, ya no eres “tan joven” y las cookies lo saben: anuncios de test de embarazo y clínicas de fertilidad invaden tus redes sociales. El falso mito de que todas queremos ser madres en algún momento y nos arrepentiremos si no lo somos, pero también si lo somos demasiado pronto.
Tu reloj ¿biológico? Ha empezado la cuenta atrás mientras tú abres compulsivamente tu CaixaBancNow para comprobar si puedes pagarte tu última sesión de terapia.


Dramaturgia e interpretación: Maria Cano Gil
Dirección: Raquel Arnaiz Diego
Vestuario: Maria Cano Gil y Raquel Arnaiz Diego Audiovisuales: Andrea Grau
Diseño Escénico: Giuliana Colaneri
Diseño Sonoro: Colectivo Hartístico
Diseño de imagen: Marina Guiu Almenara
Teaser: Alejandra Napurí
Fotos: Alejandra Napurí y Marina Guiu Almenara